Antes de comenzar… algunas consideraciones

Antes de comenzar de lleno con los distintos puntos que vamos a ir recorriendo estas semanas de taller, quiero compartir algunas preguntas que  me hicieron las personas con quienes compartí esta experiencia y que pueden serte útiles…

  • ¿Por qué prestar atención a la respiración?

La respiración es automática y continua.

No necesita nuestra intención para producirla y por lo tanto puedes utilizarla como guía para dirigir la práctica en cualquier momento y lugar sin que sea necesario que en el exterior se de ninguna condición especial.

Dirigir nuestra atención de manera intencionada a nuestra respiración ayuda a que el flujo automático de nuestros pensamientos producidos a lo largo del día, alrededor de 60.000  la mayor parte de ellos recurrentes, pierdan consistencia y fuerza hasta  conseguir desvanecerse por completo.

Con el tiempo, aprendemos a relacionar nuestra respiración con las distintas experiencias que tenemos en el día y la reacción automática de nuestro organismo, emociones o estados mentales.

A través de la ley de la reversibilidad, sabemos que el flujo de  la energía es bidireccional, esto quiere decir que si “un flujo de energía cualquiera” produce un efecto determinado,  podemos actuar de manera inversa (sobre el efecto) para conseguir el estado que deseamos obtener (causa original).

Así a través de nuestro entrenamiento mental  podemos conseguir estados mentales intencionados que están directamente relacionados con los ritmos de nuestra respiración.

 Otra de las preguntas cuando n

os iniciamos en una práctica,  es

  • Postura  aconsejable para llevar a cabo Mindfulness.

En mi humilde opinión, Mindfulness, es un entrenamiento mental a través del cual llevar un mejor conocimiento de nuestros hábitos de pensamientos recurrentes y condicionamientos mentales.

Mi interés se suscitó como herramienta personal ante la persistencia de estados de ánimo desagradables, sin motivo aparente que mantuve durante años y que otras técnicas  no me funcionaron.

Al permitirnos una mejora de nuestro estado general psíquico, la práctica continuada proporciona en sí misma una relajación sin ser ésta la finalidad que debas perseguir.

Desarrollar la observación es el pilón en el que sostenerse como desafío a nuestro exquisito intelecto.

Me gusta el término mindfulnear porque, desde mi experiencia, es llegar a realizar la práctica de manera natural en cualquier lugar y circunstancia, como un antídoto ante cualquier situación que sientas que pierdas el control.

Hoy te dejo este audio

 

posturas formales mindfulness

por si eres de los que prefieres tener un método más ortodoxo y quieres practicar las posturas que dentro del mindfulness formal se practica.

Recuerda que todo está bien si te facilita la práctica, pero si te sirve como excusa para no realizarla, ya ha perdido su utilidad.

Mindfulness es eficaz, su sencillez devela la ausencia de simpleza y  si lo llevas a cabo de manera diaria,  te sorprenderás de los beneficios que puedes obtener y las aplicaciones que  llegarás a descubrir…

¿TE ATREVES A MINDFULNEAR?

Gracias por tu tiempo.

María del Amparo Hoyo Serrano

Psicóloga sanitaria

Instructora de Mindfulness

 

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